tag:blogger.com,1999:blog-11215863.post-1127502218899367962005-09-23T12:00:00.000-07:002005-09-23T12:03:38.906-07:00Pasado, presente y futuroPasado, Presente y Futuro.<br /><br /> En la ciudad de Barcelona, dentro de la programación de INFLAMABLE II se proyectó un ciclo de películas andaluzas rodadas durante la transición democrática. Al finalizar las proyecciones la Fundación Antonio Tapies acogió un coloquio titulado: Escena andaluza, cultura popular y resistencia política.<br /> La mayor parte del debate estuvo centrado en el papel jugado por las casas regionales y peñas flamencas de Cataluña en aquellos años. Durante el desarrollo del coloquio se pusieron de manifiesto las divergencias en como denominar a las manifestaciones culturales, folclóricas, etc., desarrolladas por estos centros. De ello depende en muchos casos el poder recibir o no subvenciones de determinados organismos oficiales. ¿Es cultura andaluza?, ¿es cultura catalana?, ¿qué es la Feria de Abril de Cataluña?, ¿y el Rocío? Hubo opiniones para todos los gustos, demostrándose lo delicado del tema.<br /> En lo que si hubo unanimidad es en el papel político social de estos centros durante las décadas de los sesenta y setenta. Se destacó un hecho demostrado en muchas ocasiones: mientras la base social de las casas era mayoritariamente de izquierdas, los dirigentes eran todo lo contrario. Mientras unos intentaban integrarse en el tejido social catalán, los dirigentes hacían lo contrario. Llevaban a sus centros a un terreno de relaciones marginales, relaciones exclusivas entre ellos, totalmente al margen del mundo cultural catalán.<br /> Todo lo expuesto anteriormente viene a cuento para lanzar algunos interrogantes: ¿qué finalidad tiene hoy día una casa regional?,¿la misma de hace 30 o 40 años?<br /> Una de las respuestas más frecuentes en las casas es: no quiero perder mis raíces, amo a mi tierra. Respuesta normal y justa pero que lleva a preguntar: ¿por qué no inculcar a los hijos ese mismo sentimiento hacia su tierra, la que los ha visto nacer y crecer? El mismo sentimiento que muchos de nuestros padres nos inculcaron hacia nuestra tierra aunque ellos eran de otros lugares.<br /> Digámoslo de otra forma más sencilla y breve: uno ama a su tierra por varias razones, es parte de su vida y marca nuestra manera de ser y de sentir. ¿Por qué negarles a los hijos este sentimiento?<br /> Quedó demostrado que en muchos de estos centros se predicó lo contrario: se les educaba de espalda a la tierra que los vio nacer, crecer y formarse. Muchos de ellos cuando han crecido se han encontrado en tierra de nadie, ni de aquí ni de allí.<br /> Enseñarles las raíces de sus padres no está reñido con inculcarles el amor a su tierra, por las mismas razones que nosotros amamos a la nuestra.<br /> Por estos motivos no está de más preguntarse:<br /> ¿Qué finalidad ha de tener hoy día una casa regional? ¿tienen futuro? ¿qué papel han de jugar en la sociedad?<br /> Hay muchas respuestas en el aire pero llevándole la contraria a Bob Dylan:<br /> La respuesta no está en el viento, la tenemos nosotros.antonio-fuenteshttp://www.blogger.com/profile/07414916658241741161noreply@blogger.com