LOS DIABLOS ROJOS
Perfeccionistas
Después de la separación de Gin Fizz, un nuevo grupo acaparó la atención del público ceutí: Los Diablos Rojos. En 1963 una de las promesas musicales y con más futuro de la ciudad, Salvador Benzo, reunió a tres jóvenes para juntos hacer realidad una ilusión: formar un grupo musical. Los cuatro jóvenes eran:
Salvador Benzo Mena, “Borys”, vocalista y guitarra rítmica
J. Antonio Peula González, “Curri”, guitarra punteo y voces
Fernando de la Prada “Nandi”, batería, percusión y voces
Carlos Loshuertos Lafuente, bajo y voces
Con enormes ganas y gran ilusión iniciaron los ensayos en casa de Carlos Loshuertos. Los altos de su vivienda en la antigua calle Falange Española que tiempo después se convirtió en el club Britania, fue el lugar que vio nacer a Los Diablos Rojos. Los ensayos fueron duros pues el grupo trabajó fuerte en la composición de su repertorio. Grandes de la música como: Ray Charles, Elvis Presley, Cliff Richard, Chubby, Checker, Pat Bone, Shadows, Adriano Celentano, Johny Hollyday, Los Estudiantes, etc., fueron los artistas elegidos. Una mezcla de música que iba desde el rock and roll hasta las baladas, con incursiones en la música instrumental de Shadows o Estudiantes.
El grupo adquirió rápidamente la suficiente confianza y preparó con entusiasmo su presentación pública. Varios miembros tenían estudios de solfeo lo que facilitó mucho la preparación. Los Diablos Rojos hicieron su presentación en uno de los locales de moda de la ciudad, el Whisky a GoGo. Allí actuaban los fines de semana alternando con otros locales de la ciudad, restaurante San Marcos de Playa Benítez, Centro de Hijos de Ceuta, club Taurino y las actuaciones en las fiestas patronales.
La confianza adquirida y las posibilidades que se abrieron para el grupo hicieron que se fijasen mayores metas. Uno de los mejores guitarrista que ha dado la ciudad, el mejor según los que lo vieron tocar, fue el desaparecido Fernando Aladro Cañadas “Lalo”. El grupo después de un breve lapsus preparó junto a Lalo dos conciertos con mucha ilusión. Un fin de semana en el Whisky a GoGo dedicado en exclusiva a la música instrumental del grupo The Shadows. Fue un éxito absoluto con un lleno total los dos días.
La popularidad alcanzada por el grupo hizo que Pepe Abellán, representante de la Sociedad de Autores en Ceuta asistiese a una actuación del grupo acompañado por un conocido comerciante ceutí, Carlos Barea. Carlos les propuso convertirse en su representante en la península y promocionarlos corriendo con todos los gastos: viajes, instrumentos, vestuario, etc. Una oferta difícil de rechazar y que les abrió nuevos horizontes.
En los inicios de 1964, J. Antonio Peula abandonó el grupo. Para sustituirlo entró Kike López Aracil un músico completo; carrera de piano, orquestación y cuatro años de armonía. Una incorporación que reforzó a Los Diablos Rojos y aportó más riqueza musical. El grupo trasladó sus ensayos a la casa de Kike en la calle Cervantes pues allí tenía el piano y eso facilitaba las cosas. Allí recibían los éxitos del momento enviados por la Sociedad de Autores y bajo la dirección de Kike ajustaban las voces para los coros, etc. Desde la creación del grupo los componentes se fijaron como meta importante la perfección de su sonido. Realizaban largos y trabajosos ensayos para alcanzar la perfección musical. Con la entrada de Kike se reforzó la obsesión por el sonido. El músico con su preparación ayudó y motivó a los demás.
De acuerdo con las promesas de su representante Carlos Barea, se desplazaron a Valencia para comprar los instrumentos. En aquellos años Valencia era la ciudad española preferida por los músicos para comprar sus equipos. Adquirieron lo mejor de la época: batería “Premier”, guitarras “Super Kustom”, micrófonos “Shure” y equipo de sonido “Vox” con eco, reverberación, dolby y otros aparatos, todo un lujo para aquellos años. Además del instrumental el grupo compró vestuario de la casa Escorpión. Dos juegos de smokings, uno negro y otro azul que fueron confeccionados en Alicante. Una apuesta fuerte para el lanzamiento de Los Diablos Rojos.
Una vez comprados los instrumentos y el vestuario se desplazaron a Sevilla para pasar la obligatoria prueba de capacitación instrumental en el Sindicato de Espectáculos y Variedades y poder obtener el carné de instrumentistas de atracción. Con este requisito tenían vía libre para poder ser contratados en las salas de fiestas después de solventar otro problema. El bajista Carlos Loshuertos recuerda:
Yo era menor de edad, no había cumplidos los 18 años y mi padre – a regañadientes- me tuvo que hacer una autorización notarial para poder actuar en salas de fiestas.
El primer contrato del grupo fue en el Hotel Pez Espada de Torremolinos. Era para dos semanas y se prolongó por dos meses. Allí compartieron escenario con: J. Emigliano (Italia), Los Cinco del Plata (Argentina), Lone Star (España) y acompañaron musicalmente a uno de los grandes de la canción: Charles Aznavour. Todo un sueño hecho realidad. Por éste hotel de elite solían pasar muchos personajes públicos de la nobleza, espectáculo, etc. Conocieron a los tres componentes del conocido trío cómico Los Suizos: Franz, Joham, Gustavo Red y Begoña. Este último tenía un club privado en un edificio de su propiedad, “El Refugio”. Un club totalmente equipado: escenario, instrumentos y donde se reunían todo tipo de artistas y gente de la nobleza de moda en aquellos años, Jaime de Mora y Aragón o los príncipes de Leinchestein. El Sr. Begoña les ofreció ensayar durante dos horas en el club y a cambio les ofreció gratis dos apartamentos para vivir. Una proposición que aceptaron de inmediato y que fue todo un éxito. Después de la finalización del contrato con Pez Espada, la carrera artística de Los Diablos Rojos fue de una gran actividad y realizada sin apenas descansos.
En Semana Santa de 1964 con todas las actividades suspendidas como era obligatorio en la España de la época, recibieron una oferta para actuar en Marruecos en un festival para recaudar fondos de la “Media Luna Roja” presidida por la hermana del rey Hassan II, la princesa Lala Amina. El festival se celebró en los jardines del Gran Casino en Mohammedia, cerca de Casablanca. Como grandes estrellas fueron trasladados desde la frontera en dos furgones escoltados por motoristas. La gala reunía a cantantes famosos: Gilbert Bècaud, Salvatore Adamo, el Ballet de Paris y Los Diablos Rojos que entre otros temas interpretaron La Bamba con gran éxito. De aquella actuación Carlos Loshuertos guarda una anécdota:
Nos acompañó como representante Alberto Parres, era hermanastro de nuestro pianista Kike. Durante la cena escuchamos por los altavoces el nombre del grupo y una fuerte ovación. N o sabíamos nada hasta que nos enteramos que el cheque que le habían dado a Alberto por nuestra actuación lo había donado en nuestro nombre para la causa. ¡Nos volvimos a Ceuta sin un duro!
La actuación en la gala les abrió las puertas en Marruecos. El grupo fue contratado por el dueño del cabaret Le Consulat de Tánger. Allí actuaron durante un mes y pasaron al espectacular escenario del Gran Casino de Tánger. Fueron reclamados por un representante de Torremolinos para inaugurar la sala El Piyayo y para actuaciones en Le Bilboquet.
En aquella época, Radio Juventud de Málaga organizó un concurso patrocinado por Fanta para localizar al mejor grupo profesional de la Costa del Sol. Los Diablos Rojos fue el grupo elegido y los cuatro jóvenes músicos ceutíes actuaron en el festival matinal “Fanta Rock” celebrado en directo en los estudios de la capital.
En una de aquellas actuaciones conocieron a Arturo, ex-vocalista de The Brisks y a su novia Kira, cantante sueca. Juntos y como número extra prepararon algunas canciones en sueco que cantaban Arturo y Kira para deleite de los turistas suecos.
El grupo volvió a Ceuta para actuar en las fiestas patronales de 1964 en la caseta del Casino militar. En la caseta acompañaron a distintos artistas como: Torre Bruno, Tom Randers conocido como el Hombre de Goma o al Bailarín del twist.
La convivencia y las relaciones se hicieron insostenibles y Carlos Loshuertos y Kike López dejaron el grupo. Los otros dos miembros, Benzo y Nandi y dos componentes de The Rocking Boys, uno de ellos hacía la mili en Ceuta, continuaron en el mundo de la música, pero con otro nombre: The Mimbles.
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