MANIAC
Maníacos. Obsesionados por la música
La obsesión por la música fue uno de los objetivos de muchos jóvenes de la década de los sesenta. Maniac, grupo ceutí de la segunda mitad de los sesenta estaba formado por cuatro maníacos de aquellos ritmos.
En los locales de Ceuta de aquella época las actuaciones en directo eran la pasión de muchos jóvenes, deseosos de oír en vivo las canciones de éxito del momento.
Maniac fue uno de los grupos que con sus temas propios y versiones de temas conocidos consiguió hacer vibrar a la juventud ceutí de aquellos años. Sus actuaciones junto a otros grupos ceutíes son aún recordadas por muchos aficionados que tuvieron la suerte de poder presenciar sus directos.
El grupo se formó con cuatro jóvenes deseosos de alcanzar el éxito. Cuatro aspirantes al estrellato con incipientes y distintas personalidades; cuatro influencias musicales distintas que juntas dieron su fruto: Maniac.
Antonio Rodríguez “Nono”, Rafa Pino y Pepe, tres amigos locos por la música se juntaron con la intención de crear un grupo y para ello buscaron al bajista que completase la banda. Paco “el gordo” fue el elegido. Sin apenas experiencia se lanzaron a la aventura y pasión de su vida. Sólo Antonio Rodríguez “Nono” se había subido alguna vez a un escenario como él mismo recuerda:
Con una guitarra artesanal, hecha por un artista como Juan Pozo (Brisks), me subí al escenario por primera vez con la orquesta de mi padre. Debía ser en 1965-66. Fue en las Galerías Parres conocidas popularmente como Cervecería Baviera por el bar que allí había. Allí debuté y empecé a coger experiencia.
Decididos a darse a conocer eligieron el nombre del grupo de una manera curiosa. Pepe venía de Tánger, zona donde la canción francesa sonada muy fuerte especialmente por el programa de José Luis Álvarez en la Pan Americam Radio Tánger especializada en canción francesa y algo de italiana. Esta influencia se vio reflejada en los gustos musicales de Pepe al que los demás miembros del grupo empezaron a llamarle “manías” por su obsesión e insistencia con la canción francesa. De esta manera salió el nombre para el grupo. Maniac quedó compuesto por:
Antonio Rodríguez: guitarra y cantante.
Pepe: guitarra solista y voces.
Paco: bajo y voces.
Rafa Pino: batería y voces.
Con nombre decidido, iniciaron los ensayos en una casa de la abuela de Nono bajo la atenta y curiosa mirada de los vecinos.
La precariedad de los instrumentos y equipo de voces no fue motivo para quitar ilusión y ganas al grupo. Utilizaban un Optimus de 150 vatios al que enchufaban todo. Nono recuerda así las dificultades:
Cuando actuábamos con Los Dingos y veíamos su pedazo de equipo, se nos caía la baba. Amplificador Vox con rever y eco y otros adelantos de aquella época, sonaban muy bien y sentíamos envidia sana.
Poco a poco el grupo se fue haciendo con un repertorio compuesto de versiones del momento: Adamo, Johnny Halliday, Brisks y muchas composiciones propias de Antonio Rodríguez. Canciones que se hicieron populares entre sus fans: “Tu nombre”, “Mi guitarra”, “Son sueños” y “Tienes algo especial”.
Debutaron en una fiesta de fin de año en la Tertulia Flamenca gracias a Manolo Anta. Asustados y nerviosos ante el reto de presentarse por primera al público, consiguieron salir airosos y con éxito.
En aquella época era obligatorio el tener que rellenar las hojas de autores antes de actuar. Maniac salvó muchas veces la situación de no rellenarlas con el hecho de tocar sus propias composiciones ¡cosas de la época!
Como otros grupos de aquellos años Maniac se hizo un nombre en el mundillo musical de la ciudad y actuó en la mayoría de locales ceutíes de los sesenta: Ceutí, Tertulia Flamenca, Peñas taurinas y en todos los sitios donde Manolo Anta les conseguía una actuación. El grupo participó en festivales para la juventud como el celebrado en el desaparecido cine Terramar de Hadú junto a Los Dingos y otros grupos de la península. La diferencia de equipos de sonido no fue obstáculo para que Maniac deleitase a los aficionados.
Una anécdota importante que recuerda Nono es de una actuación en la Escuela de Magisterio sita en el Morro:
En plena actuación sufrí un fuerte calambrazo. La rapidez con que actuó un profesor que desconectó las conexiones del escenario evitó una desgracia. Por suerte para todos, la cosa no pasó del susto.
Diversas dificultades hicieron que el grupo estuviese a punto de desaparecer tras la marcha del bajista Paco. Maniac no desapareció, inició una nueva etapa con la entrada de un nuevo miembro para sustituir a Paco. Manolo Alba, amigo de “Nono” se incorporó al grupo como nuevo bajista.
La entrada de Manolo Alba supuso un gran impulso para el grupo. Él y Antonio Rodríguez se repartieron la tarea de montar las canciones; sus gustos musicales coincidían por lo que la sintonía entre ambos fue perfecta en beneficio del grupo. Iniciaron una nueva etapa con fuertes ensayos en casa de Manolo Alba y con un sonido mejor y nuevas canciones volvieron a subirse a los escenarios.
Maniac se separó en la década en los setenta para dar paso a otro grupo importante de aquellos años: Eclipse, pero…. esa es otra historia.
Maníacos. Obsesionados por la música
La obsesión por la música fue uno de los objetivos de muchos jóvenes de la década de los sesenta. Maniac, grupo ceutí de la segunda mitad de los sesenta estaba formado por cuatro maníacos de aquellos ritmos.
En los locales de Ceuta de aquella época las actuaciones en directo eran la pasión de muchos jóvenes, deseosos de oír en vivo las canciones de éxito del momento.
Maniac fue uno de los grupos que con sus temas propios y versiones de temas conocidos consiguió hacer vibrar a la juventud ceutí de aquellos años. Sus actuaciones junto a otros grupos ceutíes son aún recordadas por muchos aficionados que tuvieron la suerte de poder presenciar sus directos.
El grupo se formó con cuatro jóvenes deseosos de alcanzar el éxito. Cuatro aspirantes al estrellato con incipientes y distintas personalidades; cuatro influencias musicales distintas que juntas dieron su fruto: Maniac.
Antonio Rodríguez “Nono”, Rafa Pino y Pepe, tres amigos locos por la música se juntaron con la intención de crear un grupo y para ello buscaron al bajista que completase la banda. Paco “el gordo” fue el elegido. Sin apenas experiencia se lanzaron a la aventura y pasión de su vida. Sólo Antonio Rodríguez “Nono” se había subido alguna vez a un escenario como él mismo recuerda:
Con una guitarra artesanal, hecha por un artista como Juan Pozo (Brisks), me subí al escenario por primera vez con la orquesta de mi padre. Debía ser en 1965-66. Fue en las Galerías Parres conocidas popularmente como Cervecería Baviera por el bar que allí había. Allí debuté y empecé a coger experiencia.
Decididos a darse a conocer eligieron el nombre del grupo de una manera curiosa. Pepe venía de Tánger, zona donde la canción francesa sonada muy fuerte especialmente por el programa de José Luis Álvarez en la Pan Americam Radio Tánger especializada en canción francesa y algo de italiana. Esta influencia se vio reflejada en los gustos musicales de Pepe al que los demás miembros del grupo empezaron a llamarle “manías” por su obsesión e insistencia con la canción francesa. De esta manera salió el nombre para el grupo. Maniac quedó compuesto por:
Antonio Rodríguez: guitarra y cantante.
Pepe: guitarra solista y voces.
Paco: bajo y voces.
Rafa Pino: batería y voces.
Con nombre decidido, iniciaron los ensayos en una casa de la abuela de Nono bajo la atenta y curiosa mirada de los vecinos.
La precariedad de los instrumentos y equipo de voces no fue motivo para quitar ilusión y ganas al grupo. Utilizaban un Optimus de 150 vatios al que enchufaban todo. Nono recuerda así las dificultades:
Cuando actuábamos con Los Dingos y veíamos su pedazo de equipo, se nos caía la baba. Amplificador Vox con rever y eco y otros adelantos de aquella época, sonaban muy bien y sentíamos envidia sana.
Poco a poco el grupo se fue haciendo con un repertorio compuesto de versiones del momento: Adamo, Johnny Halliday, Brisks y muchas composiciones propias de Antonio Rodríguez. Canciones que se hicieron populares entre sus fans: “Tu nombre”, “Mi guitarra”, “Son sueños” y “Tienes algo especial”.
Debutaron en una fiesta de fin de año en la Tertulia Flamenca gracias a Manolo Anta. Asustados y nerviosos ante el reto de presentarse por primera al público, consiguieron salir airosos y con éxito.
En aquella época era obligatorio el tener que rellenar las hojas de autores antes de actuar. Maniac salvó muchas veces la situación de no rellenarlas con el hecho de tocar sus propias composiciones ¡cosas de la época!
Como otros grupos de aquellos años Maniac se hizo un nombre en el mundillo musical de la ciudad y actuó en la mayoría de locales ceutíes de los sesenta: Ceutí, Tertulia Flamenca, Peñas taurinas y en todos los sitios donde Manolo Anta les conseguía una actuación. El grupo participó en festivales para la juventud como el celebrado en el desaparecido cine Terramar de Hadú junto a Los Dingos y otros grupos de la península. La diferencia de equipos de sonido no fue obstáculo para que Maniac deleitase a los aficionados.
Una anécdota importante que recuerda Nono es de una actuación en la Escuela de Magisterio sita en el Morro:
En plena actuación sufrí un fuerte calambrazo. La rapidez con que actuó un profesor que desconectó las conexiones del escenario evitó una desgracia. Por suerte para todos, la cosa no pasó del susto.
Diversas dificultades hicieron que el grupo estuviese a punto de desaparecer tras la marcha del bajista Paco. Maniac no desapareció, inició una nueva etapa con la entrada de un nuevo miembro para sustituir a Paco. Manolo Alba, amigo de “Nono” se incorporó al grupo como nuevo bajista.
La entrada de Manolo Alba supuso un gran impulso para el grupo. Él y Antonio Rodríguez se repartieron la tarea de montar las canciones; sus gustos musicales coincidían por lo que la sintonía entre ambos fue perfecta en beneficio del grupo. Iniciaron una nueva etapa con fuertes ensayos en casa de Manolo Alba y con un sonido mejor y nuevas canciones volvieron a subirse a los escenarios.
Maniac se separó en la década en los setenta para dar paso a otro grupo importante de aquellos años: Eclipse, pero…. esa es otra historia.
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