Monday, December 22, 2008


CARLOS PERAL SERRANO

Bajo y voz
La influencia oriental


Los Sonors
Se inició en la música con “Los Sónors” junto a su amigo J. M. Campaña. Este grupo de corta vida fue el embrión de otras formaciones importantes en la ciudad.

Los Dingos
La vacante producida en “Los Dingos por el abandono de Rafael Hita le abrió las puertas de ésta formación. Con este grupo Carlos actúa en todos los eventos importantes de Ceuta además de Marruecos. Ciudades y pueblos andaluces contratan al grupo en fiestas y festivales; la formación se convierte en asidua de dos de las salas más importantes de la época: Tabarín Club y Los Adam ´s de Torremolinos.
En 1969, tocando en el Hotel Mamounia de Marrakech, Carlos recibió la triste noticia de la muerte de su padre. Marchó inmediatamente para Ceuta y decidió abandonar definitivamente a “Los Dingos”.

Raymond Caballa
Ese mismo año se trasladó a Madrid para integrarse en la orquesta “Raymond Caballa”. Permaneció 10 meses en esta formación actuando por las salas más importantes de la capital. En la Sala Consulado debutó como voz principal del grupo cantando: Todo tiene su fin de ´”Los Módulos”.
Con esta orquesta actuó en el Festival de Aranda del Duero con una composición de José Bernal, director de la Banda Militar de Madrid. Aunque no pasaron la primera ronda clasificatoria, el propio Carlos recuerda:

“Fue una experiencia muy bonita. Allí estaban artistas
consagrados como: Mocedades y Nino Bravo”


Durante su servicio militar en la Legión se incorporó a la banda de música de este cuerpo como percusionista. Desfiló con la banda en la Semana Santa de Málaga y empezó a estudiar solfeo. Actuó en la feria de Ceuta con la orquesta de músicos militares formada por Pérez Barranco y con Julio Isla de “Dingos” como voz solista.
Finalizada la mili se trasladó a Sevilla donde su familia había fijado su residencia. En la capital hispalense reanudó su faceta musical empezando desde cero. Reanudó sus estudios de solfeo en el Conservatorio de Sevilla; estudió dos años de Conjunto Coral y tres años de instrumentista.

Tentación
Contactó con músicos sevillanos y después de una breve adaptación a la nueva situación, formó el grupo “Tentación”; formación de corta vida.

Los Extraños
Carlos y Paco, guitarra del anterior grupo, se unieron a tres músicos, batería, guitarra solista y un cantante y saxofonista y crearon “Los Extraños”. Con esta nueva formación, creada en 1973, Carlos trabajó durante tres años actuando por salas de fiestas, ferias, verbenas y viajando a Portugal. En este grupo volvió a ser la primera voz.
En 1976, Carlos dejó la actividad musical y se dedicó al estudio de la música y a su otra devoción, el yoga. Se hizo profesor de esta disciplina y se interesó por la filosofía y la música oriental.
La vida tiene giros inesperados y eso le sucedió a Carlos. En 1985 se reencuentra en La Línea con su amigo de juventud y compañero en “Los Sonors”, José Miguel Campaña que actuaba acompañado de su órgano en una Residencia de Tiempo Libre.

Dúo Amanecer
Después sopesar las posibles dificultades, ambos amigos deciden crear un dúo. Carlos Peral y J. M. Campaña forman el “Dúo Amanecer”. Hasta 2008 han estado actuando por Sevilla, Algeciras, La Línea, Tarifa y pueblos de la comarca sevillana.
En la actualidad Carlos y J.M. Campaña están en un proceso de actividad creativa propia.
Están preparando canciones suyas con la idea de grabar una maqueta que de salida a sus inquietudes.

Sunday, December 14, 2008

JOSÉ MARÍA TEJERO FERRER


JOSÉ MARÍA TEJERO FERRER

Músico pese a todo y todos

José María nació en Targuist (Marruecos), lugar del que a pesar de marcharse con apenas seis años recuerda muchas cosas. Con la independencia de Marruecos toda la familia se trasladó a Ceuta.
Su primer recuerdo musical son los conciertos paternos a pie de cama para entretenerle cuando estaba malo. Su padre fue un excelente guitarrista. Un regalo paterno es el primer instrumento que cayó en sus manos, una diminuta guitarra.
Sus primeros pasos musicales fueron caseros. Junto con su hermano improvisaron un dúo, él tocaba la melódica y su hermano la guitarra de su padre. Canciones del Dúo Dinámico y Jonny Hallyday componían su repertorio.
J. M. Tejero ingresó en Los Agustinos después de la obligatoria prueba de ingreso. En este prestigioso colegio ceutí empezó a desarrollar todo el potencial artístico que lleva dentro de sí.
En Los Agustinos se produjo su debut como cantante. Con una guitarra española a la que colocó una pastilla magnética y como amplificador una radio “Loewe Opta” (ingenios de la época), realizó su primera actuación con público. De su debut como solista J. María recuerda una curiosa anécdota:

Mientras yo cantaba el estribillo de una famosa canción de Adamo titulada “Aline”: y yo lloré, lloré, Aline vuelve hacia mí…. Una señora hizo un comentario jocoso y dijo: “me parece que este niño llora demasiado”.Justo al lado de esta señora se encontraba mi madre que sin perder la compostura, con serenidad pero herida en su amo materno contestó: “pues ese niño que llora tanto es mi hijo y canta de maravilla”.

La música se apoderó de todo su cuerpo y mente. J. M. Tejero no tenía en su cabeza nada más que aquel sonido al que sesudos críticos estadounidenses llamaron en un principio “la música del diablo”.
Con quince años formó un grupo llamado “Los Vulgans”. Rafael Atencia como cantante, Javier Pérez Blanca como batería, José Torrado como guitarra solista y él como guitarra rítmica. Los ensayos los realizaban en un cuarto en el sótano de la casa de los padres de Torrado. Con un equipo Optimus y unos altavoces metálicos, las versiones de sus grupos favoritos: Spencer Davis Group, Ángeles, Brincos, Mustang, etc., no sonaban muy bien. Como el propio Tejero recuerda: sonaban un poquito a lata. Sus actuaciones fueron en las fiestas del colegio.
Como otros jóvenes ceutíes J. María se enganchó a Radio Gibraltar. Escuchar a todos los grandes de la época: Beatles, Rolling, Animals, Elvis, Kinks, Who, Hollies, Dylan, etc., fue un aprendizaje magnifico. J. M. Tejero es un autodidacta de influencias diversas. Además de los grandes citados aprendió acordes viendo actuaciones en la televisión y de grupos locales como “Los Dingos “; tiene un gran recuerdo de otros artistas ceutíes. De Lalo Cañada, magnifico guitarrista aprendió mucho. En su memoria guarda gratas imágenes de los ensayos del grupo ceutí “The Gin Fizz”, el sonido del saxo de Antonio Morales aún lo recuerda. De su padre aprendió y admiraba su forma de tocar la guitarra. No utilizaba púa, solo los dedos de ambas manos. Para su padre la guitarra eléctrica era el instrumento del demonio y nefasto para la cultura. Pasados los años le reconoció a su hijo su error y admitió la enorme calidad de grupos como Beatles. El hecho de que Lennon y Mcartney habían compuesto más de cuatrocientas canciones buenas llamó su atención.
Con diecisiete años entró en el grupo que Mariano Martínez y Manolo Alba crearon. Con J. A. Benítez como cantante solista y él como batería, se formó “Bemol Group”. Nunca antes había tocado la batería pero como él mismo recuerda:

Me encontré tan cómodo como si toda la vida hubiese tocado ese instrumento.

Con “Bemol Group” J. M. Tejero empezó a disfrutar del fenómeno fans. El grupo actuó en locales importantes de la época. De una actuación guarda un gran recuerdo:

Actuamos de teloneros de “Los Dingos”. La diferencia de equipo era notable y a pesar de ello realizamos un notable concierto. Susi, el batería de “Los Dingos” me dijo: si tocas así de bien tu batería que serías capaz de hacer con la mía. Me sentí a lo grande. Susi es un gran tipo.


Las actuaciones en el club Los Invasores las recuerdas de esta manera:

Nuestra canción emblemática era “Locura”, mientras tocábamos mis admiradoras
rodeaban mi batería entusiasmadas. Fue una etapa de mucha satisfacción personal.

Paco Alcauza amigo de Tejero, le comentó que el grupo Los Búhos necesitaba un guitarra y cantante. De esta forma se convirtió en guitarra rítmica y cantante de este grupo abandonando la batería. Su incorporación a Los Búhos la vivió como un salto de calidad, fue como pasar a la profesionalidad. Tejero no poseía guitarra debido al pensamiento paterno (oposición total) por lo que J. M. Campaña le prestó una Hoffner de color rojo.
La etapa con este grupo, según confesión propia fue magnifica, sus recuerdos son estupendos pero siempre sintiéndose un poco culpable por tener que estar continuamente engañando a su padre.
El trabajo con Los Búhos no faltó nunca; en muchas ocasiones se multiplicaron para poder satisfacer la demanda y tocaron en sitios distintos en el mismo día. Junto con otros músicos ceutíes (Brisks) que realizaban el servicio militar organizaron dos grupos con dos repertorios diferentes para actuar en locales distintos. Un tipo de canciones para amenizar bodas, bautizos, comuniones y otro para actuar por la noche en discotecas.
En una actuación importante en la Hípica Tejero observó que una de las mesas estaba reservada para su padre. Decidió salir disfrazado para intentar pasar desapercibido pero fue inútil. Una vez en casa su padre le preguntó: ¿has cantado mucho? y lo citó para el siguiente día en el despacho de la Sala de Juntas de la delegación del Gobierno. En dicha reunión el padre fue directo: ¿estudios o música?, José María contestó: música. Esta respuesta derrumbó a su padre que lloró pero no lo hizo cambiar de opinión con respecto a la inquietud musical de su hijo.
Un día al ir a montar el equipo para actuar en el nigt club Los Faroles, un policía le denegó la entrada y lo metió en un coche directo para su casa; su padre, sin perdida de tiempo, ya había ideado su plan. A los pocos días Tejero fue enviado interno a Madrid al colegio Claret. La mayoría de edad estaba en 21 años y él tenía 18. De esta forma se acabó su etapa con Los Búhos.
A pesar de las diferencias entre padre e hijo, lógicas ante el temor paterno sobre el futuro de su hijo, siempre existió buena relación entre ambos y Tejero (hijo) admiró e idolatró a su padre.
En Madrid se sumergió en los estudios hasta que un domingo en la iglesia del colegio observó un órgano de tubos instalado en el anfiteatro superior. Una noche aprovechó un descuido durante la cena y se escapó en busca de la puerta de la iglesia. Localizada la puerta se topó de frente con el enorme órgano y después de encender el interruptor se puso a tocar la majestuosa y maravillosa “Night in White Satin” de Procol Harum. Sintió la mirada de alguien y no se equivocó; un sacerdote de brazos cruzados le observaba atentamente. Apagó el órgano e intentó irse ante el temor del esperado y temido castigo. Ante su sorpresa el sacerdote le dijo: ¿podrías tocar esa canción en la misa de 11 del domingo?, Tejero sorprendido contestó: naturalmente. La misa de esa hora era la más concurrida del barrio.
En el colegio madrileño formó un grupo compuesto de: teclados, bajo, guitarra rítmica, solista y la colaboración del coro parroquial. Su repertorio estaba compuesto por gospel, y una canción de Carlos Bernal titulada “Caminos”. Al finalizar el curso escolar volvió a Ceuta.
La fuerza, el entusiasmo y la creatividad musical de Tejero, aún en los peores momentos, nunca lo han abandonado.
En 1972 presentó una canción propia “Lejos de ti” al Primer Festival Perla del Mediterráneo. Quedó entre las diez primeras. En 1973 volvió a presentar otra creación junto con José Carlos Navas titulada “Tan solo un recuerdo”.
En este festival se produjo un desagradable episodio que Tejero lo recuerda así:

No nos dejaron hacer el ensayo general como a los demás artistas y cuando terminó el ensayo cortaron la luz del escenario.
Un minuto antes de salir al escenario nos sabotearon todos los instrumentos pero, aún así salimos a hacer ruido. Todo por no haber pagado el impuesto bajo cuerda.


En el tercer festival presento “El tiempo ha borrado” otra creación propia. No fue seleccionada a pesar de estar convencido de que era la mejor canción.
En la década de los setenta realizó distintas actuaciones en varios festivales como el celebrado en 1973. La crónica periodista de aquel festival lo calificó como la mejor actuación de todas. El periodista escribió: Una actuación con enorme fuerza expresiva y un magnifico repertorio, Tejero fue un artista incomprendido pero capaz de hacer callar a la masa.
En la actualidad proyecta la creación de un grupo y disfrutar con su pasión: LA MUSICA. En 2008 ha grabado un CD con canciones de Beatles y alguna canción propia bajo el nombre de Los Búhos.
Hoy día, como consecuencia de una enfermedad crónica que padece desde hace años que le impide cualquier actividad laboral, José María Tejero poseedor de un fino y sarcástico humor, está dedicado a su familia y a su pasión; sólo aspira según el mismo reconoce a:

Regatear con ESE ALGUIEN QUE TODO LO CONTROLA a que le deje vivir lo máximo posible en buenas condiciones a pesar del colesterol, azúcar, infarto, pastillas, etc., y disfrutar de su familia, amigos y de LA MUSICA.

Tuesday, December 09, 2008

JOSE GARCIA LEON


JOSE GARCIA LEON

Batería y voz
Ilusión por la música

Pepe suele decir que entró en el mundo de la música por casualidad o por predestinación. Lo cierto es que su vida ha estado marcada por la MUSICA.
A principios de los años sesenta Pepe trabajaba en “Portal de Foto Rubio” negocio típico de la Ceuta de aquellos años. En mente tenía hacer algo diferente e ideó, copiando la fórmula de intercambio de novelas y tebeos, cambiar discos. Una idea innovadora que rápidamente dio sus frutos.
Compró varios discos en Comercial Africana y un Pick-Up (tocadiscos) y empezó a poner en marcha su idea. Puso la música a buen volumen y esperó a que la gente, especialmente los jóvenes se sintieran atraídos y entraran curiosear.
Uno de aquellos jóvenes fue, Ram Bagwandis. La música los unió y proyectaron la creación de un dúo; Ram cantaría y Pepe sería la segunda voz. Empezaron a ensayar en casa de Ram, mientras éste entonaba, Pepe destrozaba los utensilios de cocina. Fue su primer contacto con la batería.
Otro enamorado de la música, Juan Pozo, solía pasar a diario por la puerta de la tienda con su guitarra a cuestas. Unidos por la música, propusieron a Juan que enseñará a Ram pero, pronto se dieron cuenta de que lo mejor sería que entrase a formar parte de ellos para convertirse en trío.
La inexperiencia y las ganas de superación hacen que siempre tengas las puertas abiertas al aprendizaje. El trío aceptó la entrada de Peula, amigo de Juan; tocaba la trompeta y la guitarra y se convirtieron en cuarteto.
El negocio obligó a Ram a abandonar la aventura; para sustituirlo contactaron con Jesús Gómez Viso. Después de los ensayos debutaron en el Sindicato de Ceuta. Pepe recuerda aquel momento por:

Fue mi primera actuación en público y Jesús realizó una maravillosa versión
de “Be- ba-ba-lu-la” que entusiasmó a la gente.

Halógenos
Aquella actuación fue presenciada por Julio Rey. Éste les propuso la creación de un nuevo grupo con él y dos amigos: Jesús Zurita y Miguel Postigo.
Ante la proximidad de la festividad de Santo Tomás de Aquino, les propusieron tocar en el Instituto. Nacieron “Los Halógenos”.
Después de aquella actuación se les unió Antonio Morales, quién ya tenía experiencia en otros grupos. El padre de Antonio le construyó a Pepe la parte de la batería que necesitaba; en aquel momento sólo tenía una caja redoblante y un platillo. La entrada de Antonio aportó calidad y el conjunto dio un considerable salto.

The Brisks
Los ensayos prosiguieron con la máxima ilusión y llegó la primera actuación cobrando. Fue en la sala Bahía. Sólo estuvieron una noche. Un avispado José Garzón se llevó al grupo a la Gaviota y allí se formó “The Brisks.”.
Con “The Brisks” Pepe recorrió muchas ciudades y pueblos de España y de Europa. El grupo tuvo momentos de reconocido prestigio y muchas de sus canciones y versiones se hicieron populares.
En 1968 Pepe es llamado a realizar el servicio militar en Ceuta. Durante ese periodo formó parte de la banda de trompetas y tambores y junto con Pedro Fuentes y otros músicos, un grupo para actuar en fiestas militares.
Acabada la mili, con Juan Pozo, Julio Rey y Pedro Ruy Blas como cantante, rehicieron de nuevo a “Los Brisks”. Después de estar todo el verano tocando en Ibiza, Pepe se casó:

Recuerdo con nostalgia a todos mis compañeros tocando y cantando ¡Aleluya!
Fue muy emotivo.


Se marchó a vivir a Fuengirola e intentó de nuevo con otros compañeros rehacer el grupo. Llegaron a actuar como trío en Barbarela de Torremolinos pero esta aventura no duró. Pepe se instaló definitivamente en la Costa del Sol pero no se alejó de la música.

Girasol
Con la ayuda de Antonio Rodríguez de la agencia Producciones Mundo fundó con Manuel Jurado, Luis Góngora y José Manuel Rengel el grupo “Girasol”. Con la canción Caminos de Paz de Manuel Jurado, participaron en el Festival de la Paz de Valladolid y llegaron a la fase final. Ganaron el primer premio del Festival de Música Joven de Torremolinos. Después de tres años de actividad con “Girasol” Pepe se dedicó a los negocios.

Los Brisks
Pero como el gusanillo siempre se lleva, años más tarde Pepe y Julio Rey rehicieron a “Los Brisks” incorporando a dos nuevos miembros: Antonio Cantos e Ignacio Serrano. De la mano del productor José Luis Álvarez, el grupo grabó dos CD´s con viejas y nuevas composiciones, algunas de ellas compuestas y cantadas por Pepe. De aquella etapa tiene un recuerdo especial de la actuación realizada en la boda de la hija de Julio Rey: Ana.
Pepe abandonó definitivamente la música tras el fallecimiento de su gran amigo y compañero Julio Rey.
Recuerda con satisfacción haber trabajado para diversos cantantes como: Raphael, Rocío Durcal, Concha Velasco, Gino Washington, Margit, Finn, Conchita Bautista, Ennio Sangusto, Federico Cabo y Los Tres Sudamericanos.
De su carrera musical Pepe guarda muy buenos recuerdos de compañeros de profesión con los que compartió escenarios: Arturo Estaña, Julián Granados, Lucas, Teddy Ruster, Molina, Iturralde y Rafa “el niño” y de haber aprendido algo de los baterías: Aurelio Garcés de “Gin Fizz” y “Pichuli” de la Orquesta de Salvador Alba en el Carihuela Pálace de Torremolinos.
En la actualidad Pepe vive con su familia en Mijas dedicado a sus negocios.