Pasado, presente y futuro (2)
Pasado, presente y futuro (2)
El ejemplo catalán.
Después de realizar un profundo estudio sobre los “casals” (nuestras casas regionales), desde su creación hasta hoy día, la Generalitat de Catalunya y los responsables de los “casals”han dado un gran paso hacia el futuro.
Plenamente conscientes de que el futuro de los “casals” pasa por su reconversión en verdaderas embajadas culturales, la Generalitat invertirá dos millones de euros en realizar el cambio.
Nadie puede cerrar los ojos ante la realidad: la decadencia y el incierto futuro de las casas regionales.
Los profundos cambios sufridos por la sociedad y el inexistente flujo migratorio interior hacen que los objetivos iniciales de las casas se hayan quedado hoy día vacíos.
La urgente necesidad de buscar soluciones pasa por la adaptación de las casas a la realidad actual: La reconversión en entes culturales y no como dice el Sr. Vivas, presidente de Ceuta, “un lugar donde curar la nostalgia”. No señor, la nostalgia hay que dejarla para las fotos y algún encuentro entre amigos. Las casas se han de convertir en embajadas culturales con el total apoyo de sus comunidades y mostrar la riqueza de su cultura.
Es una mera cuestión biológica. Los años pasan y todos nos “vamos”, la llegada de nuevos paisanos como hace veinte, treinta o cuarenta años ya no existe, por lo que la renovación ha de ser distinta.
Una vez más, les guste o no a muchos para quienes todo lo catalán es rechazable, los catalanes abren una puerta hacia el futuro y buscan soluciones practicas y viables.
La puerta abierta por la Generalitat de Catalunya ha de ser copiada y adaptada si se quiere subsistir. Para ello se ha de realizar un fuerte cambio tanto en las estructuras como en ciertas mentalidades.
Convertir a las casas en embajadas culturales es un reto posible y la única salida.
El ejemplo catalán.
Después de realizar un profundo estudio sobre los “casals” (nuestras casas regionales), desde su creación hasta hoy día, la Generalitat de Catalunya y los responsables de los “casals”han dado un gran paso hacia el futuro.
Plenamente conscientes de que el futuro de los “casals” pasa por su reconversión en verdaderas embajadas culturales, la Generalitat invertirá dos millones de euros en realizar el cambio.
Nadie puede cerrar los ojos ante la realidad: la decadencia y el incierto futuro de las casas regionales.
Los profundos cambios sufridos por la sociedad y el inexistente flujo migratorio interior hacen que los objetivos iniciales de las casas se hayan quedado hoy día vacíos.
La urgente necesidad de buscar soluciones pasa por la adaptación de las casas a la realidad actual: La reconversión en entes culturales y no como dice el Sr. Vivas, presidente de Ceuta, “un lugar donde curar la nostalgia”. No señor, la nostalgia hay que dejarla para las fotos y algún encuentro entre amigos. Las casas se han de convertir en embajadas culturales con el total apoyo de sus comunidades y mostrar la riqueza de su cultura.
Es una mera cuestión biológica. Los años pasan y todos nos “vamos”, la llegada de nuevos paisanos como hace veinte, treinta o cuarenta años ya no existe, por lo que la renovación ha de ser distinta.
Una vez más, les guste o no a muchos para quienes todo lo catalán es rechazable, los catalanes abren una puerta hacia el futuro y buscan soluciones practicas y viables.
La puerta abierta por la Generalitat de Catalunya ha de ser copiada y adaptada si se quiere subsistir. Para ello se ha de realizar un fuerte cambio tanto en las estructuras como en ciertas mentalidades.
Convertir a las casas en embajadas culturales es un reto posible y la única salida.
